sábado, 12 de mayo de 2012

Libros y literatura


Vamos, no todo está perdido, el mundo sigue girando y mientras haya alguien que le impulse, todavía habrá buenos libros para rato.
Es cierto, hay que buscar la aguja entre la hojarasca, pero también hay que tomar en cuenta que la aguja puede tener forma de hoja para muchas personas, en resumen, buscamos y pensamos encontrar una aguja entre las hojas,  al final nos quedamos con la hoja y creemos haber encontrado la aguja, porque todo es subjetivo.
Bigstock, cristimatei, Stock Photo 390493
Mientras  alguien hace una pataleta, porque Amanda Hocking o Stephanie Meyer han vendido millones, otros están  comiéndose la rebanada del pastel, unos más se ríen del primero, y otros están trabajando para ofrecerte un buen libro.  Una pequeña obra, construida con cariño durante mucho tiempo, es lanzada al público y justo en ese momento ésta tiene todas las posibilidades posibles, desde convertirse en un best seller o un clásico, hasta ser destruida con malas referencias o condenada al olvido.
Existe crítica que es objetiva, otra no tanto y hay un tercer tipo de crítico; el resentido. Éste es como un compañero odioso en la oficina que informa a todo el mundo de lo que estás haciendo mal, pero a su punto de vista personal. ¡Cuidado!, hay muchas personas que creen en lo que dice.
También hay buenos críticos, no todo es malo en esta vida, sin duda el trabajo que hacen es de gran valor, y sirve de guía a otros lectores para encontrar la hoja o la aguja que buscan.
Al final el mejor crítico eres tú, solo tú deberías ser quien dicte el veredicto final de cualquier cosa, no todo en la vida es tan malo y si cae en tus manos una novela de dudosa calidad.


Stephen King, Comicon
[CC-BY-2.0], undefined

Una novela como Mineros de asteroides (o El valle de las muñecas. Flores en el ático y Los puentes de Madison, por dar algunos ejemplos) equivale a un semestre en una buena academia de escritura, incluida las conferencias de los invitados estrella. Por otro lado, la buena literatura enseña al aprendiz cuestiones de estilo, agilidad narrativa, estructura argumental, elaboración de personajes verosímiles y sinceridad creativa”. Stephen King



La originalidad es otro de los temas polémicos, la línea que divide la diferencia entre una obra original y otra que no lo es, prácticamente es invisible, sin embargo es bastante obvio el lado al que se han inclinado más determinadas obras. No es necesario que un autor sea original todo el tiempo para que sea bueno, pero esto también depende del concepto que cada uno tenga de la palabra original y la palabra bueno.
En general, las artes tienen reglas,  y la literatura no es la excepción, pero las reglas se rompen, y las nuevas generaciones aportan algo a lo que se va volviendo anticuado, una revolución, es romper esas reglas.
Si miramos la historia, siempre hay personajes que se aferran a lo establecido, y otros que vienen a derrocar lo que ya no da para más, con el enojo de románticos y puristas. La literatura ha experimentado dichos cambios, y uno de los más radicales es la aparición del libro electrónico. No se trata de una nueva corriente literaria, sino de un cambio en la forma de trabajar en este viejo negocio.
Es muy cómodo seguir haciendo las cosas de la misma manera. Los cambios en el internet son vertiginosos, para una mente acostumbrada a hacer todo de la misma forma por años, esto puede parecer algo terrible. Los expertos en estudio de mercados y en áreas de informática se han dado cuenta de las nuevas tendencias, y están aprovechándose de esto, muestra de ello es la parición de editoriales de auto publicación en Internet, los miles de manuales electrónicos escritos por técnicos que quizá están vendiendo más que las editoriales tradicionales, y algunos escritores autopublicados que se han aventurado por estos caminos, un ejemplo claro de lo que afirmo es el caso de Amanda Hocking  y el de StephenKing con sus novelas auto publicadas.

  Si no se han dado cuenta, el mundo ha cambiado, además de los  consumidores de libros de papel, hay millones de personas que se han hecho de un dispositivo como un iPad o Kidle y si no encuentran como cubrir ese mercado, otras compañías con más visión, si lo harán.
Los piratas siempre han existido, y ahora con las copias electrónicas, se ha incrementado el miedo a que una obra sea distribuida sin autorización. Me pregunto algo, ¿A caso los libros de papel no pueden ser escaneados y copiados del mismo modo?, si las ventas bajan, algo estamos haciendo mal, no le echen la culpa al lector.
Algo que a nadie se le ocurriría es afirmar, que si lees un libro en una biblioteca, alguien está cometiendo un acto ilícito.
¿Cuál es el problema de que existan bibliotecas virtuales?, el lector seguiría comprando aquellos libros que realmente le interesan.
La verdad de todo esto es, que quienes no vendieran sus libros, la razón sería porque no pasaron la primera prueba del lector.


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